Expatriados: ¿Volver a casa tras vivir fuera? ¡No tan fácil como parece!

10
Jul

Expatriados_carrusel Sin duda, la vida como expatriado puede ser excitante. Las experiencias y retos de vivir fuera te desarrollan, te permite adquirir nuevas habilidades, ampliar tu visión de la vida, y generalmente adquirir valiosos recuerdos, que merecerá la pena recordar durante muchos años.

 A día de hoy, las generaciones jóvenes se sumergen ya en un estilo de vida global durante sus años de formación, planeando sus estudios universitarios y sus primeras experiencias laborales teniendo en cuenta el extranjero en muchas ocasiones. De acuerdo con un estudio de la Unesco, para 2009 eran 3.4 millones de estudiantes la cifra de movilidad anual, y se espera que este número haya crecido y lo siga haciendo. Para muchos, experimentar estancias a lo largo del globo antes de asentarse se convierte en algo muy codiciado. Sin embargo, cuando se trata de hacer las maletas para volver, la realidad de la repatriación resulta no ser tan fácil como se espera. Sebastian Reiche, profesor del IESE, nos da algunas claves sobre ello en este artículo.

  Como mencionaba un reciente artículo del International Herald Tribune, existe “el lado oscuro del expatriado”. Los comentarios que recogía el artículo implican que la gente joven que vive lejos de sus países de origen se siente, de alguna manera, “atrapados en un limbo, ni aquí ni allá”. Este sentimiento es fácil de entender dado que para muchos, la vida en la ciudad destino se percibe como temporal, sin embargo, según pasa el tiempo el hogar se percibe como más distante. La preocupación principal es que mientras se está en el extranjero, la vida de los compañeros, familiares y amigos avanza también. Y aunque equipados con nuevas habilidades, experiencias y perspectivas, en el momento de la repatriación el viajero se encuentra a sí mismo en una situación en la que debe adaptarse al puesto de trabajo, a su “viejo” hogar (u otro nuevo) y renovar o retomar los lazos sociales.

  Estas son algunas opiniones que reflejan el problema y como se sienten estos jóvenes:

  “He visto al volver cómo mis amigos se habían casado, habían tenido hijos, comprado casas y avanzado en sus carreras. Mientras tanto, la mayoría de nosotros aquí en Seúl nos encontramos a nosotros mismos viviendo como Peter Pan. Llego a un punto importante en la vida sin nada tangible.”

  “Me preocupa si debería volver y echar raíces por una vez en mi vida”

  “Entonces debería ir a casa pre-emptively e intentar construir una vida allí? Pero ahí recae el problema del expatriado: no hay nada en casa para mí ahora”

  La próxima semana descubran las claves para hacer que su repatriación sea más fácil.

Fuentes: http://www.club-mba.com/