Aspectos legales para la expatriación a Chile.

Aspectos legales para la expatriación a Chile.
14
May

Chile se ha convertido en los últimos años en un destino predilecto para las compañías españolas. La consolidación del crecimiento de la economía chilena y su especial interés en políticas de protección medioambiental, han atraído inversiones extranjeras, especialmente en lo que refiere a las energías renovables. Este escenario sumado al fenómeno de internacionalización de las empresas españolas, empujadas por la crisis económica internacional, ha aumentado la demanda de consultas referentes al desplazamiento de empleados al país andino.

Al mismo tiempo, Chile se presenta como uno de los destinos más codiciados a la hora de planear un proceso de expatriación de empleados, debido a la sencillez de los procesos y las facilidades que brinda el país para el desarrollo de negocios, así como también, por la cercanía cultural con España y el hecho de compartir un idioma.

Como siempre aconsejamos en Expat Advisors, al momento de planear el desplazamiento de empleados a trabajar en los proyectos que la empresa tenga en territorio chileno, será necesario tener en cuenta tres cuestiones básicas previas al viaje:

–       Contrato de trabajo

–       Cotización a la Seguridad Social

–       Proceso migratorio

El primer criterio a tener en cuenta es donde se ubicará el contrato de trabajo. El supuesto más considerado por las empresas es mantener el contrato de trabajo en el país de origen y desplazar al empleado con condiciones de expatriado por el periodo que el proyecto en destino lo demande.

Las principales ventajas de mantener el contrato en el país de origen son la determinación de la ley aplicable y la identificación de la autoridad competente en la materia, que siempre será España, lo cual asegura a la empresa que, ante un litigio, el contrato este regulado por la ley local y se resuelva ante tribunales españoles. Además, mantener el contrato de trabajo en España es importante en lo referente a las cotizaciones a la seguridad social.

En este aspecto, España y Chile han suscripto un Convenio Bilateral en el ámbito de la Seguridad Social que es aplicable a los trabajadores nacionales de estos países que estén, o hayan estado sujetos, a la legislación de España o Chile y a sus familiares beneficiarios.

El nacional español que preste sus servicios en Chile estará sometido a la legislación chilena y se beneficiará de ésta en materia de Seguridad Social, en las mismas condiciones que los nacionales chilenos. En el caso de un trabajador español que presta sus servicios en una empresa con sede en España y es enviado por dicha empresa a Chile, quedará sometido a la legislación española siempre que la duración previsible del contrato no exceda de tres años. En caso de una extensión del contrato, se podrá realizar una extensión extraordinaria del convenio por dos años más, previa autorización del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

En este caso, los profesionales españoles están excluidos de la obligación de afiliarse al sistema de Seguridad Social chileno, siempre que hagan constar en la carta de desplazamiento su intención de mantener dicha afiliación en España, y comunicar a la seguridad social española a través del formulario de desplazamiento TA300 y el formulario del convenio bilateral correspondiente.

La cobertura del Convenio Bilateral se extiende a: asistencia sanitaria; pensión de vejez, invalidez y supervivencia; prestaciones económicas en los casos de maternidad; prestaciones económicas por accidente de trabajo y enfermedad profesional; prestaciones familiares y prestaciones por desempleo.

Por último, en lo que refiere al aspecto migratorio, los expatriados a Chile deben tramitar un permiso de trabajo y residencia, es decir que deben adquirir la condición de residente sujeta a contrato laboral.

La residencia temporal sujeta a contrato autoriza a una persona extranjera a trabajar exclusivamente con el empleador que suscriba el contrato laboral. Tiene una duración de dos años y puede prorrogarse por otros dos años más si la relación laboral continúa.

El permiso de residencia puede ser tramitado tanto en Chile como en el consulado chileno en España. Esto es una ventaja en cuanto a coste y seguimiento del proceso de obtención del permiso de trabajo, aunque el proceso se puede alargar un poco más de lo que tardaría si el permiso se tramitara directamente en Chile.

Una vez obtenido el permiso y estampada la respectiva visa de trabajo en el pasaporte, el empleado podrá viajar, y en un periodo de 30 días, debe solicitar la tarjeta de identidad en las oficinas del Registro Civil en destino.

Existe la posibilidad de otorgar un permiso de residencia al cónyuge y a los hijos, siempre que vivan como dependientes del titular del permiso. Tanto el cónyugue como los hijos serán considerados residentes en condición de dependiente, y por tanto, no estarán habilitados para realizar actividades remuneradas en el país.

Finalmente, es muy importante recordar que todo proceso de expatriación necesita de tiempo y planificación, aunque hay destinos más sencillos que otros, como es el caso chileno, siempre es importante tener en cuenta estos tres aspectos y analizarlos al momento en que se presente la posibilidad de concretar un proyecto en el extranjero.

Analia Vogel
Relocation & Labor Consultant
Expat Advisors